La primavera viene teñida de rock, funk y jazz, con una cartelera en la que hoy sobresalen grupos nacionales y locales.
En cartel francés resalta el nombre de Los Gardelitos, la banda que inventó el rock sudaca como una manera de romper los encasillamientos hace casi 20 años, en su Bajo Flores natal. Desde 2004, el líder, voz y primera guitarra es Eli Suárez (hijo y heredero del fundador de la banda, Korneta Suárez, quien murió hace una década), con Diego Martín Rodríguez en bajo y Paulo Bellagamba en batería.
El show servirá para presentar su más reciente disco de estudio, “Cuidad oculta” (su octava producción, que no se comercializa en disquerías), que se vende junto con la entrada. Como banda invitada estará Del Palo.
Los Gardelitos son una banda de culto, que mantiene una política de tener la menor presencia posible en los medios y desarrollar una fuerte vinculación con su público en forma directa. El mito de su inicio casi marginal, con el fundador desprendiéndose de su negocio de barrio para dedicarse de lleno a la música junto a sus hijos (Bruno se alejó del grupo en 2001), sus temas relacionados con la problemática social y con el amor, y sus frecuentes conciertos a beneficio potencian el perfil que desarrollan sus integrante actuales.
Desde su origen, el grupo trabaja sobre diferentes géneros musicales y su posibilidad de interacción artística. Así, ya en su primer disco se oían referencias al tango (el mismo nombre se presenta como un homenaje a Carlos Gardel) y al folclore, línea que se mantuvo en el tiempo con chacareras, chamamés y zambas, para luego incluir también a temas de punk rock.
La instrumentación en “Ciudad oculta” se centra en la fuerza del trío, aunque también se escuchan arreglos para orquestas de cuerdas y de vientos, pedal steel, clave, flauta traversa, arpa paraguaya y acordeón. Tiene seis temas compuestos por Eli Suárez y otros tantos por Korneta.
Instrumentales
El rock, el jazz, la bossa nova, el funk y el folclore también se fusionan en Tucumán en la búsqueda de un sonido que los cobije a todos. Los artífices de esta posibilidad son dos grupos instrumentales, cada uno con sus propias características: Pata i Chancho y Tincazo. Al cierre de los recitales habrá una jam sessión con participación del público, con la improvisación libre como centro, dentro del Setiembre Musical.
La primera banda fue formada en 2004, ante la necesidad de sus tres integrantes de investigar opciones musicales. Alberto Pulpo Ramos, en piano y teclados; Rony López, en bajo, y Javier Podazza, en batería interpretan temas propios con arreglos originales a partir de ritmos populares latinoamericanos.
El sexteto Tincazo se concentra en la articulación entre versiones de temas folclóricos y adaptaciones de los clásicos de jazz a géneros de estas latitudes. José Luis Arcuri (flautas, saxo contralto), Javier Seco (clarinetes, saxo tenor), Darío Acosta Teich (guitarra), Federico Govetto Sosa (bajo), Manuel Tirso Rubio Carreras (batería) y Fernando Burgo (percusión) van desde el Cuchi Leguizamón a Bill Evans, pasando por Guillermo Klein, entre otros.
En la línea de los homenajes, esta tarde se realizará en Yerba Buena un tributo a la banda norteamericana de pop punk Paramore, a cargo del grupo local Let this go, que integran Camila Titkey Pacífico (segunda voz y guitarra); Melisa Pacífico (primera voz), Andrés Rivadeneira (batería), Lucas Quinteros (guitarra), Juan Regner (guitarra armónica) y Ema Díaz (bajo). Del festival Alternative Spring 14, que comenzará a las 18.30, participarán como grupos invitados Carbono, Nobba y Memento.